Te proponemos algunos consejos para cuidar tu corazón:
DIETA
En los últimos años, la dieta de los países desarrollados ha ido cambiando, siendo la proporción de grasas mucho mayor.
Cuando se consume mucha cantidad de alimentos ricos en grasas, se favorece la acumulación del colesterol LDL, también llamado colesterol malo; es decir, aquel que se va acumulando en los vasos sanguíneos en forma de placas de ateroma y que pueden provocar su obstrucción. Esto da lugar a la aparición de problemas cardiovasculares, como puede ser la angina de pecho o el infarto de miocardio.
Los ácidos grasos poliinsaturados omega-6 disminuyen el colesterol LDL, pero también disminuyen el colesterol HDL (colesterol bueno) porque elimina el exceso de colesterol LDL. Se encuentran en los aceites de maíz, soja, girasol, etc. Por este motivo se recomienda su uso moderado.
Los ácidos grasos poliinsaturados omega-3, que se encuentran en las grasas del pescado, reducen los triglicéridos de la sangre (una cifra elevada de éstos también es perjudicial) y disminuye el colesterol LDL en personas con un índice alto de este tipo de colesterol. Los ácidos grasos monoinsaturados reducen el colesterol LDL y aumentan o mantienen el colesterol HDL. Este tipo de ácidos grasos se encuentran en el aceite de oliva.
La fibra favorece la movilidad del intestino, aumentando el volumen y provocando la |